La ley se llama Second Chance Act y lleva el nombre de Chance Gainer, un futbolista de secundaria de Florida que murió después de un partido por una condición cardíaca que nadie había detectado. Desde el 1 de julio de 2026, todos los estudiantes que entran a 9º grado y todos los atletas nuevos de 10º a 12º deben completar un electrocardiograma antes de cualquier prueba, práctica o entrenamiento de un deporte sancionado por la FHSAA (News4Jax, FHSAA).
Que quede claro desde el principio: nos parece bien. Un examen físico de rutina no siempre detecta una miocardiopatía hipertrófica o un síndrome de QT largo, y un ECG sí puede hacerlo. Pero hay una incomodidad que conviene decir en voz alta.
La tesis
Florida acaba de obligar a miles de familias a pagar y gestionar la parte cara del problema, y dejó sin obligar la parte barata: la que realmente decide quién sobrevive. Un ECG identifica a algunos chicos en riesgo antes de que pase algo. No hace absolutamente nada en el minuto en que un corazón se detiene en un entrenamiento. Lo que decide ese minuto son dos cosas: que alguien cerca sepa hacer RCP y que haya un desfibrilador accesible y con batería. Ninguna de las dos quedó exigida con la misma fuerza.
El tamizaje reduce la probabilidad de que ocurra. La respuesta determina si el chico se levanta. Legislamos lo primero y confiamos en la suerte para lo segundo.
Y además, el ECG universal es más discutido de lo que parece
Aquí está el dato que la mayoría de los titulares omitió: las principales sociedades cardiológicas de Estados Unidos nunca recomendaron el ECG obligatorio para todos los atletas. El American College of Cardiology se ha pronunciado explícitamente en contra de mandatarlo (Medscape), la American Heart Association favorece una historia clínica y examen físico estructurados de 14 puntos sin exigir ECG universal (AHA), y la American Academy of Family Physicians incluyó el ECG de tamizaje rutinario en atletas asintomáticos y sin antecedentes dentro de su lista Choosing Wisely de pruebas a evitar (AAFP).
El motivo principal son los falsos positivos: un ECG anormal que no significa nada manda a una familia a ecocardiogramas, consultas y semanas de angustia, y a veces a una descalificación deportiva innecesaria. Y hay un matiz que en el Sur de Florida no podemos ignorar: las tasas de falsos positivos son más altas en atletas negros y árabes, porque su ECG normal se lee distinto. Sin lectores entrenados en criterios específicos para atletas, una ley bienintencionada puede terminar sacando de la cancha, de forma desproporcionada, a chicos que estaban perfectamente sanos.
El contrapunto honesto
La defensa de la ley también es fuerte y merece decirse. Italia exige tamizaje cardiológico con ECG a sus deportistas desde 1982 y ha reportado descensos importantes en muerte súbita entre atletas jóvenes — la evidencia se discute, Fuentes
Heart test law takes effect July 1: What Florida student-athletes (and parents) need to know — News4Jax
Medical Forms, Including ECG Screening Form(s), Now Available — Florida High School Athletic Association
Don't Mandate ECG in Cardiovascular Screening for Athletes — American College of Cardiology, vía Medscape
Screening young athletes for heart disease — American Heart Association
Choosing Wisely: screening ECG in the sports preparticipation examination — American Academy of Family Physicians